Verificar antes de donar, en segundos
¿A dónde va tu plata?Producto propio2026
Tras el sismo de magnitud 7,4 que golpeó a Chocó, Colombia en agosto de 2026, empezaron a circular decenas de campañas de donación falsas. Esta herramienta compara — en el navegador de quien la usa, sin servidor de por medio — los datos de pago que alguien pega contra lo que las organizaciones humanitarias publicaron oficialmente.
El reto
El sismo tardó segundos.
Las estafas, minutos.
El 10 de agosto de 2026, un sismo de magnitud 7,4 con epicentro en Chocó, Colombia sacudió el occidente del país. En las horas siguientes, junto a los llamados legítimos a donar, empezaron a circular decenas de campañas falsas.
La más peligrosa no es la que se ve obviamente falsa. Es la que copia el mensaje real de la Cruz Roja o de un banco de alimentos y le cambia un solo dígito a la cuenta. En la pantalla de un celular, ese cambio es invisible a simple vista.
Por eso hubo una regla clara desde el primer día: "somos un comparador, no una fuente". La herramienta no certifica que el dinero vaya a llegar — nadie puede prometer eso desde un navegador. Solo dice si lo que alguien pegó coincide con lo que la organización publicó.
La solución
Automatización con frenos, no a ciegas
Dos flujos de n8n corren solos — revisando pagos cada media hora, buscando organizaciones nuevas cada semana — pero ninguno puede publicar un dato sin que tres capas de verificación estén de acuerdo.
Revisión programada
Un flujo de n8n revisa cada 30 minutos las páginas oficiales de las organizaciones ya conocidas
IA extrae el dato
Un modelo lee la página oficial y extrae el número nuevo, con instrucción explícita de nunca completar ni corregir un dígito
Verificación literal
Un nodo aparte confirma que ese dato aparece carácter por carácter en el HTML original antes de guardar nada
Publica o frena
Si todo coincide se publica; si el cambio es demasiado grande, un fusible aborta la publicación entera
Funcionalidades clave
Qué incluye la herramienta
Comparador de cuatro capas
Se pega cualquier cosa — un número suelto, una llave Bre-B, un mensaje de WhatsApp completo — y el sistema corre coincidencia exacta, distancia de Levenshtein (para cuentas con uno o dos dígitos cambiados), dígito de verificación del NIT según la DIAN, y detección de dominios que imitan a una organización.
Tres veredictos, nunca una promesa
El resultado nunca es "esto es legítimo". Azul si coincide con un canal publicado, rojo si difiere en uno o dos dígitos de una cuenta real, amarillo si no está en la lista — que no es una acusación, solo significa que aún no se conoce esa campaña.
Cuarentena en vez de aprobación ciega
Un segundo flujo busca en prensa organizaciones nuevas cada semana, pero nunca las escribe directo en la lista oficial: quedan en una cola de cuarentena hasta que una persona repite a mano el mismo proceso de verificación.
Cero backend, un solo HTML
Sin framework ni paso de build. Todo el comparador corre en el navegador de quien lo usa — nada de lo que alguien pega sale de su dispositivo — y la página carga incluso en una red 2G desde un celular viejo.
Centros de acopio, por ciudad
Un buscador aparte deja escribir la ciudad o el pueblo y muestra los puntos de acopio más cercanos — 81 en unas 30 ciudades. Solo se piden alimentos no perecederos y artículos de aseo: nada de ropa, medicamentos ni productos vencidos, que terminan saturando la bodega y hay que botarlos.
Sangre y salud mental, con la etiqueta correcta
Los puntos de donación de sangre y las líneas gratuitas de acompañamiento emocional también se buscan por ciudad — pero con una etiqueta honesta: salieron de una hoja colaborativa armada por voluntarios a partir de redes sociales, no de una fuente oficial. Por eso la página recomienda llamar antes de ir, y deja reportar una línea que ya no funcione.
El producto
Lo que se entregó
Organizaciones verificadas a mano
Cada dato de pago se copió directamente del sitio oficial, escribiendo el dominio a mano — nunca desde un reenvío ni una hoja compartida.
Cuentas aleatorias probadas
Una prueba de robustez con 20.000 cuentas al azar, con menos de 0,05% de falsas alarmas como umbral documentado.
Entre cada revisión automática
Si el flujo deja de correr, a las 24 horas la página empieza a advertirle sola a la gente que no confíe en los datos.
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